OSA

Orden de San Agustín

"Anima una et cor unum in Deum!" (Regula)

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Pensamiento de San Agustín
El cansancio de quien ama no es pesado, en realidad da alegría. Lo que cuenta es que se ama.
(Dignidad de la viudez, 21,26)
Señor mi Dios, escucha mi oración. Considera piadosamente mi deseo, que no me toca sólo a mi mismo, sino también al bien del prójimo.
(Confesiones 11,2)
Permanece fiel al Señor con amor, para que tu vida pueda crecer en los últimos días. Manténte apegado a las fieles, grandes, seguras y eternas promesas de Dios y al indestructible e inefable don de su misericordia.
(Carta 24,1)
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Santa Clara de Montefalco, virgen

Agosto 17

Nació el año 1268 en Montefalco, cerca de Asís, en la Umbría italiana, que es tierra de santos: san Francisco, santa Clara... Su gran talla mística iluminó con la luz de su espiritualidad los inicios de la historia de la Orden de San Agustín.Tanto a ella como a sus hermanas, sus padres supieron transmitirle una fe precozmente madura, el gusto por la oración y una tierna devoción a la Pasión de Jesús. Hizo su profesión religiosa con el nombre de Clara de la Cruz.

Mujer penitente hasta el extremo, ayunaba con frecuencia y pasaba largo tiempo en oración. Como sucede en la vida de muchos elegidos de Dios, durante años supo lo que es la tentación, la noche oscura y la fría soledad del alma.También experimentó los signos de la pasión de Cristo grabados en su corazón.

Elegida superiora, aunque no se había dedicado al estudio, la ciencia del espíritu la condujo a ser madre, maestra, y sabia consejera para sus hermanas y para los sacerdotes, obispos y teólo- gos que acudían al convento.

Clara de Montefalco vivió una espiritualidad centrada en la pasión de Jesucristo y la devoción a la Cruz. Su unión íntima con Jesucristo la llevó a un amor delicado a la Iglesia, a sus hermanas de comunidad y a los necesitados. Murió el 17 de agosto de 1308.

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