OSA

Orden de San Agustín

"Anima una et cor unum in Deum!" (Regula)

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Pensamiento de San Agustín
Si son hijos de Dios, haz que entiendan que están movidos por Dios, para que puedan hacer lo que debe ser hecho. Y cuando lo hayan hecho, haz que den gracias a aquél por medio del cual lo hacen.
(Perdón de los pecados 4)
El cansancio de quien ama no es pesado, en realidad da alegría. Lo que cuenta es que se ama.
(Dignidad de la viudez, 21,26)
Tú, oh Verdad, me has acompañado en mi camino, enseñándome lo que debo evitar y lo que debo desear.
(Confesiones 10,40)
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14 - INMIGRACIÓN Y GLOBALIZACIÓN

Demos de comer en esta tierra a Cristo hambriento, démosle de beber cuando tenga sed, vistámosle si está desnudo, acojámosle si es peregrino, visitémosle si está enfermo...

Sermo 263,3

Solícitos de nuestro compromiso social, debemos escuchar con atención las preocupaciones de la Iglesia y de la sociedad, y colaborar en la identificación y solución de los problemas que más cuestionan a las sociedades en donde trabajamos, a saber: la defensa de la vida, los derechos humanos, LA SITUACIÓN DE LOS INMIGRANTES...

Const. 185

Las CC. nos invitan a encontrar nuestro sitio en la sociedad. El lugar auténtico desde el cual cumplir nuestra misión evangelizadora. Es evidente que la Iglesia de Jesús no puede vivir encerrada en sí misma y, por lo tanto, tampoco la Orden de san Agustín, preocupada sólo por sus problemas, pensando exclusivamente en sus intereses. Ha de estar en medio del mundo, pero no de cualquier manera. Si es fiel a Jesús y se deja inspirar por el principio-misericordia, la Orden ha de estar en un lugar muy preciso: allí donde se produce sufrimiento, allí donde están las víctimas, los empobrecidos, los maltratados por la vida o por la injusticia de los hombres, los inmigrantes, las mujeres golpeadas y atemorizadas por sus compañeros, los extranjeros sin papeles, los que no encuentran sitio ni en la sociedad ni en el corazón de las personas. Por decirlo en una palabra, ha de estar en la cuneta, junto a los heridos. La compasión es lo único que puede hacer a la Iglesia de hoy más humana y más creíble.

Como nos decía el CGO'07 : “La inmigración-emigración es una realidad global que implica el movimiento de personas en busca de una vida económica mejor o por escaparse de situaciones de intolerancia y violencia en sus propios países... Los efectos negativos de estos fenómenos no se combaten simplemente predicando, sino dando testimonio de amor auténtico y de compromiso a favor de la justicia, los derechos fundamentales de cada persona y de su dignidad, el diálogo y la acogida, y un estilo de vida basado en valores fundamentales de nuestra espiritualidad agustiniana (“unitas, veritas, caritas”).

1. ¿Te parece que la Orden ofrece una respuesta a las necesidades de los inmigrantes?
2. Nuestra Orden es una gran comunidad global ¿de qué manera nuestras obras reflejan esta dimensión?
3. ¿Qué comunidades de tu circunscripción tienen un compromiso concreto con esta Iglesia necesitada?

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13 - NUEVAS TECNOLOGÍAS, NUEVOS LENGUAJES, NUEVA COMUNICACIÓN, NUEVAS RELACIONES

Si un charlatán y amigo de hablar dijese: «Enseño para hablar», le responderías: «Hombre, ¿por qué no hablas para enseñar?»

De Magistro 9,26

Vivimos en la época de la revolución tecnológica que ha cambiado nuestro mundo. Estas nuevas tecnologías ofrecen muchas ventajas a la humanidad: mejor y más rápida comunicación (correo electrónico, chat, páginas web...), herramientas de eficiencia económica, etc. Pero también causan problemas sociales y una situación en la que muchas veces se comunica, aunque superficialmente, con mayor facilidad con una persona en otro continente que con un miembro de la familia o la comunidad religiosa, ocasionando así soledad, autonomía extrema y aislamiento personal. A la vez, estas tecnologías no están al alcance de todos, creando una “brecha tecnológica” que necesariamente va a aumentar el injusto desequilibrio social.

CGO 2007, 1.3.5

La capacidad de utilizar los nuevos lenguajes es necesaria no tanto para estar al paso con los tiempos, sino precisamente para permitir que la infinita riqueza del Evangelio encuentre formas de expresión que puedan alcanzar las mentes y los corazones de todos. En el ambiente digital, la palabra escrita se encuentra con frecuencia acompañada de imágenes y sonidos. Una comunicación eficaz, como las parábolas de Jesús, ha de estimular la imaginación y la sensibilidad afectiva de aquéllos a quienes queremos invitar a un encuentro con el misterio del amor de Dios.

S. Agustín, Sermón sobre la Disciplina Cristiana, 1

El sentido de misión de la Orden es parte esencial de su identidad y vocación . Y por ello, el apostolado, con el que tratamos de anunciar a todo el mundo el Evangelio de Cristo y de hacer partícipes de su redención a todos los hombres , abarca toda nuestra vida, es decir, la oración, el estudio y la actividad, pero en las formas acordes a la naturaleza y espíritu de la Orden.

Const. 144

La Nueva Evangelización trata de invitar a los hombres y mujeres de hoy, así como a la cultura contemporánea a entrar en relación con Jesucristo y su Iglesia. La Nueva Evangelización se esfuerza por alcanzar nuestra cultura y ayudarnos a sacar nuestra inspiración del Evangelio. La Nueva Evangelización llama a los creyentes a ser en primer lugar evangelizados y luego, en respuesta, a evangelizar. Aunque se dirige a todos, está enfocada específicamente a esas comunidades cristianas que tiene raíces cristianas pero que “han perdido el sentido vivo de la fe o incluso no se reconocen ya como miembros de la Iglesia, (Juan Pablo II, Redemptoris Missio, n. 33).

La tarea de los hombres y mujeres consagrados dentro de la “nueva evangelización” es vista en primer lugar como una llamada a ser auténtico testigos de nuestra relación con Jesucristo a través de una vivencia fiel de los consejos evangélicos expresados a través del cairsma recibido en los distintos institutos religiosos. “De este horizonte ultraterrenal del sentido de la existencia humana son particulares testigos en la Iglesia y en el mundo cuantos el Señor ha llamado a la vida consagrada, una vida que, precisamente porque está dedicada totalmente a Él, en el ejercicio de pobreza, castidad y obediencia, es el signo de un mundo futuro que relativiza cualquier bien de este mundo. Que de la Asamblea del Sínodo de los obispos llegue a estos hermanos y hermanas nuestros la gratitud por su fidelidad a la llamada del Señor y por la contribución que han hecho y hacen a la misión de la Iglesia, la exhortación a la esperanza en situaciones nada fáciles para ellos en estos tiempos de cambio y la invitación a confirmarse como testigos y promotores de nueva evangelización en los diversos ámbitos de vida en que los carismas de cada instituto los sitúa” (Mensaje del Sínodo de Obispos para la Nueva Evangelización)

Evangelización es siempre la transmisión del mensaje del Evangelio. ¿Qué es nuevo en el modo como comprendemos la invitación a entrar en relación con la fuente de la Buena Noticia, Jesucristo, quien es “siempre antiguo y siempre nuevo”. La cultura contemporánea cambia constante y rápidamente y nuesra efectividad como agentes que anuncian la Buena Noticia dependerá en parte de nuestra habilidad para vivir en relación con Jesucristo y para compartir la alegría de nuestra fe con otros.

1. En el contexto de las comunidades agustinianas ¿cómo promocionan nuestras vidas la nueva evangelización?
2. ¿Cuáles son los mayores desafíos que la Orden y la Iglesia afrontan hoy y que requieren una respuesta a partir del evangelio?
3. ¿Cómo podemos responder hoy al mandato “id y haced discípulos de todas las naciones…” (Mt 28,19)?

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11 - ¿ES POSIBLE EL APOSTOLADO COMÚN?

Los trabajos apostólicos, aunque sean asignados a la autoridad y responsabilidad individual, considérense como encomendados a la Comunidad. Por tanto todos deben sentirse responsables y colaborar al bien común, según sus fuerzas y cualidades...

Const. 149

Decir que nuestro trabajo es apostólico y que debemos desempeñar las tareas que la Iglesia nos confíe (Cf. CC 39), es insuficiente. ¿Responden a nuestra identidad como agustinos? “Para san Agustín, nuestro primer apostolado en el interior de la Iglesia es la realización de la comunidad-amor... El trabajo de cara al exterior, el apostolado más externo, no puede jamás ir en contra de esta inspiración fundamental” (T. van Bavel, “La espiritualidad de la Regla de san Agustín”, Augustinus 12, 1967, p. 447)
La relación comunidad-acción apostolica exige, además de un necesario equilibrio, programar el apostolado desde la comunidad, señalar una jerarquía de valores y no anteponer el ministerio a lo específico de la vida agustiniana

CGI '98 n 22

Evangelizamos fundamentalmente, desde la comunidad y presentamos el modelo de una iglesia-comunidad y de un ser humano comunitario” (CGI'98, 27). “La clarificación postconciliar de nuestro carisma y de nuestra identidad agustiniana nos ha ayudado a valorar el estilo de una vida fraterna como mediación privilegiada en la nueva evangelización” (CGO'95, Doc. progr. n. 12).

CGI '98 n 27

El apostolado es uno de los temas centrales de nuestra vida porque en torno a él confluyen dos ejes que frecuentemente entran en conflicto: la comunidad y la misión. De cómo se entienda y proyecte va a depender en gran parte nuestra vida. Recordando el CGI'74 de Dublín y algunos escritos de nuestros Priores generales, aparece que la comunidad debe ser para los agustinos el primer apostolado. Asimismo, la Orden no puede olvidar que está al servicio de la Iglesia para anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios.

Este empeño debemos realizarlo con entrega total y con pasión pero siempre desde el compromiso comunitario. Los números de las Constituciones que hemos escrito son claros. Igualmente se expresan los Capítulos generales. Este empeño y compromiso comunitario en el apostolado, debe llevarnos a interrogarnos seriamente sobre cuáles son las obras que debemos realizar y cuáles abandonar. No todo es igual ni debe dar lo mismo.

Una reflexión seria, en comunidad, y en nuestros capítulos, acerca de los apostolados, debe llevarnos a interrogarnos seriamente acerca de las reestructuras de nuestras circunscripciones, creadas muchas veces más en favor de un servicio (por su urgencia y con la mejor voluntad) que en función de nuestro proprio carisma y vida.

Hay obras que las realiza una única persona. Comunidades con uno o dos hermanos, porque estamos en función del apostolado. Olvidamos frecuentemente y siempre por el deseo de servir lo mejor posible, que el servicio que la Iglesia nos pide es el testimonio desde la comunidad.

1. En tu casa ¿es la propia comunidad el primer apostolado?
2. ¿En tu comunidad los apostolados hacia fuera son comunes, según las necesidades de la Iglesia, o son individuales, buscados personalmente?
3. ¿Se programan comunitariamente las tareas apostólicas al inicio del curso y se evalúan en comunidad al concluir el año?
4. Las estructuras de tu circunscripción ¿favorecen la vida comunitaria y la misión hacia fuera en comunidad?

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10 - VIDA DE COMUNIDAD

Otras cosas había que cautivaban más fuertemente mi alma con ellos, como era el conversar, reír, servirnos mutuamente con agrado, leer juntos libros bien escritos, chancearnos unos con otros y divertirnos en compañía; discutir a veces, pero sin animadversión, como cuando uno disiente de sí mismo, y con tales disensiones, muy raras, condimentar las muchas conformidades; enseñarnos mutuamente alguna cosa, suspirar por los ausentes con pena y recibir a los que llegaban con alegría. Con estos signos y otros semejantes, que proceden del corazón de los amantes y amados, y que se manifiestan con la boca, la lengua, los ojos y mil otros movimientos gratísimos, se derretían, como con otros tantos incentivos, nuestras almas y de muchas se hacía una sola.

Conf. IV,8,13

La comunidad es el eje en torno al cual gira la vida religiosa agustiniana: comunidad de hermanos que viven unánimes en la casa, teniendo una sola alma y un solo corazón, buscando juntos a Dios y dispuestos al servicio de la Iglesia.

CC 26

La comunidad agustiniana está llamada a ser un signo profético en este mundo, de modo que su vida fraterna sea fuente de comunión y motivo de esperanza.

CC 33

Junto al hecho de que la vida de comunidad es un valor en sí mismo, puede dársele, además, valor de testimonio para el mundo a través de una afirmación existencial, encarnada, que demostrará palmariamente la posibilidad de una autentica comunidad. Otros valores, como ventajas económicas o eficiencia laboral, de ningún modo se equipararían en importancia a esta consideración.

CGI 1974,38

La comunidad en sí misma es un apostolado de primer orden, nuestro primer apostolado...Nuestro impacto en el pueblo cristiano que nos rodea podría ser mucho mayor si él nos viera de hecho trabajando más como comunidad. Tiene que poder advertir ente todo y con claridad que nosotros somos verdaderamente una comunidad religiosa y no solamente un grupo de sacerdotes y religiosos de tipo fraternal, que viven bajo un mismo techo, pero nada más.

T.Tack, Augustinian Community and the Apostolate, Acta Ord. 19 (1974) 31,34

Tras su conversión, Agustín renunció a todo menos a vivir en comunidad, con un grupo de amigos y hermanos. “Una sola alma y un solo corazón en y hacia Dios", la famosa frase del comienzo de la Regla, es seguramente la expresión más sintética y conocida del convencimiento básico de Agustín: no hay ninguna manera más plena de ser persona, de ser cristiano y de servir a la Iglesia, que vivir en comunidad. Igualmente, los mendicantes aceptaron el reto de estar presentes en el mundo dejando el estilo de vida monacal, pero con una fuerte vida comunitaria (conventual).

Bajo diversas formulaciones y con diversas dimensiones (comunidad, vida social, amistad, koinonía, comunión, participación, compartir...), lo comunitario debería caracterizar siempre la experiencia y el carisma agustiniano. Es fácil dejarse llevar por el individualismo, el activismo y la fragmentación que con frecuencia marcan nuestro entorno cultural. Pero el precio es muy alto: soledad, pobreza de relaciones interpersonales, incapacidad de proyectos serios de estudio y de acción pastoral, falta de identidad y de testimonio, pérdida de una auténtica vida de comunidad ... Nuestras casas, comentaba un religioso, ya no son conventos agustinianos, sino simples “campos de aterrizaje” de atareados profesores o agentes de pastoral.

Nuestra vida, ¿es realmente vida de comunidad, o sólo conservamos de ella el nombre y algunas mínimas y secundarias estructuras?
¿Puede realmente vivirse el ideal comunitario agustiniano en “comunidades” de solamente dos o tres personas? ¿Cuál sería el número mínimo deseable de hermanos en cada comunidad?
Nuestro servicio a la Iglesia, ¿sería peor y menor, o mucho mejor y más auténtico, si lo prestásemos desde verdaderas comunidades, con un número mayor de miembros?

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9 - A QUIEN PERTENEZCO: COMUNIDAD, PROVINCIA, ORDEN

"Anima tua non est propria, sed omnium fratrum."

Ep. 243,4

La comunidad no es sólo la Casa donde uno habita, o la Circunscripción en la que se inscribió, sino que nuestra familia es la Orden misma, y por ello tanto la Institución como cada uno de los Hermanos han de saber que están llamados al servicio de la Iglesia universal . Por esta razón, para que resulte más fácil un servicio pastoral que verdaderamente responda a las necesidades del Pueblo de Dios, los Sumos Pontífices nos colocaron bajo su directa autoridad, concediéndonos la exención.

Const. 8

Cada cierto tiempo recibimos nuevos destinos que nos trasladan auna nueva comunidad o casa. Estos destinos en ocasiones suponen sertransferidos a otra circunscripción (otra Provincia, Vicariato o Delegación).Las Constituciones de la Orden prevén dicha eventualidad cuandoexplican la afiliación y la adscripción. El hecho es que a pesar de estosnuevos destinos nosotros seguimos siendo agustinos. En virtud denuestra profesión religiosa a la Orden, hecha ante el Prior General, noshacemos disponible para servir, de cualquier forma y en cualquiermomento, a la Iglesia y al Pueblo de Dios. Sea con el apostolado, elestudio, etc., nunca debemos perder la perspectiva de que lo hacemoscomo agustinos.

En los último 20 años hay una conciencia común de colaboración enla Orden. Este fenómeno pone en evidencia el hecho de que es posible irmás allá de los límites impuestos por una excesiva identificación connuestra respectiva comunidad o circunscripción.

¿Hasta qué punto identificamos nuestro sentido de pertenencia connuesta (a) comunidad, (b) circunscripción, ej.: Provincia, Vicariato,Delegación, o (c) toda la Orden?

¿De qué forma podemos concretar nuestro sentido de ser parte detoda la Orden Agustiniana, y no sólo parte de una comunidad ocircunscripción?

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8 - COMPARTIR VOCACIONES Y BIENES - CIRCUNSCRIPCIONES RICAS Y POBRES

...sino que todo entre vosotros sea común. (Regla I,3)

...pues es mejor necesitar menos que tener mucho. (Regla III,16)

...es propio del espíritu fraterno agustiniano que las comunidades y Circunscripciones compartan unas con otras los bienes temporales, de modo que las que tienen más ayuden a las que padecen necesidad.

Const. 71

Es preciso también que todas las Casas y, cuando se trate de iniciativas interprovinciales, todas las Provincias cooperen activamente para ayudar a nuestros Hermanos. Las Casas y Provincias más necesitadas den ejemplo de laboriosidad y sobriedad; las más acomodadas contribuyan generosamente con sus bienes o también presten dinero, según las Constituciones, para que en toda la Orden la conveniente comunión de bienes sea signo preclaro de nuestra unidad de corazones.

Const. 495

Tenemos circunscripciones que tienen muchas vocaciones pero que afrontan dificultades econónmicas por una parte, y por otra circunscripciones económicamente más fuertes pero que no tienen los suficientes frailes para acompañar las nuevas vocaciones. A lo largo de la Orden es necesario encontrar formas de compartir los recursos y, al mismo tiempo, de ayudarnos unos a otros de forma concreta y efectiva, con recursos tanto personales como económicos.

Es cierto que la solución no siempre es fácil. No obstante, es desafortunado que se perciba un cierto recelo por parte de las circunscripciones “ricas” a la hora de ayudar a las que están en mayor necesidad. Es como si el miedo ante el futuro nos guiara a una consecuencia poco deseable: la excesiva preocupación en asegurar el futuro de nuestro propio grupo impide la habilidad de ver más allá de la propia situación local.

¿Qué posibilidades o recursos puede ofrecer mi circunscripción?
¿Qué puedo hacer, qué podemos hacer con estas posibilidades?
¿Tenemos frailes o bienes que poder compartir con otras circunscripciones?
¿Me preocupa – nos preocupa – la vida y necesidades de las otras circunscripciones de la Orden?

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7 - LA OBEDIENCIA AL PRIOR GENERAL COMO RESPUESTA A LA GLOBALIZACIÓN

"Caritas autem compagem facit, compages complectitur unitatem, unitas servat caritatem, caritas pervenit ad claritatem.

En. in ps. 30, II, d. 2, 1

El Prior General es la cabeza de la Orden y la autoridad suprema fueradel Capítulo General. A su cuidado la Orden, confiada en su providencia yfidelidad, encomienda su administración y gobierno. Obedézcasele, pues,como a padre. Él, por su parte, sirva a todos, a fin de que se logre el biencomún de la Orden.

Const. 457

Una característica de nuestra Orden, así como de otras órdenesmendicantes, es la forma descentralizada de gobierno que nos permite unaautonomía significativa a las circunscripciones individuales a la hora detomar decisiones y desarrollar iniciativas. Esta forma de organización haservido bien a la Iglesia y a nosotros, permitiendo flexibilidad y agilidad parala misión, y favoreciendo una atractiva y saludable diversidad. Al mismotiempo, nosotros aspiramos, por nuestra profesión religiosa, a la unidad demente y corazón entre nosotros, y así emitimos nuestros votos al PriorGeneral, la cabeza visible de la Orden.

Los recientes Capítulos Generales han puesto de relieve la preguntade hasta dónde nuestras estructuras de gobierno y nuestra organización nosayudan hoy suficientemente para superar la tendencia del provincialismo,argumentando que una mayor colaboración puede asegurar una mayorefectividad.

¿La autoridad del Prior General (con su Consejo) es hoy adecuadapara encarar los desafíos contemporáneos que afronta nuestro modode vida y nuestra misión en la Iglesia?
¿Cómo podría promover una mayor colaboración el oficio delPrior General?
¿En qué áreas se requieren cambios estructurales para quenuestro servicio a la Iglesia sea más eficaz?

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6 - VIDA CONSAGRADA Y AMBIENTE SECULAR

"Qui enim aliud credit, aliud sperat, aliud amat, necesse est ut aliter vivat".

Contra Faustum 20,23

Este seguimiento radical de Jesús constituye la identidad de la vida consagrada e implica no sólo la práctica de los consejos evangélicos sino la aceptación coherente de las mismas opciones prioritarias de Jesucristo:
- el Padre sumamente amado (cf. Mt 11,25; Mc 14,36; Jn 8,29).
- el Reino de Dios y su justicia por encima de todo (cf. Mc 1,15; Lc 12,31; Mt 13,44.)
- los pobres, los pequeños y excluidos como primeros y privilegiados destinatarios de la Buena noticia (Lc 6,20 y 7,22; Mt 25,31ss.).

El bautizado que vive y quiere vivir así radicalmente en Cristo está llamado a ser testimonio profético en la Iglesia y en el mundo de una manera alternativa de vivir la existencia humana y de realizar la común vocación universal a la santidad”.

CGO 07,1.1.

El movimiento de la Nueva Evangelización dentro de la Iglesia es “nuevo” a causa del “secularismo”. El denominado “culpable” de hacer que la gente abandone la fe no es más que la creencia prevalente que niega la existencia de Dios y de los valores trascendentes espirituales. Después del cristianismo y el islam, la “religión” – o ideología – de los agnósticos y ateos es el siguiente grupo más numeroso de “creyentes” del planeta. Es más, el término “secular” (saeculum) implica no sólo un ambiente sin Dios, sino sobre todo el “espacio de una etapa humana”, la era específica de la una experiencia humana definida en un contexto espacial y temporal. Lo secular es donde lo divino prende y se descubre en una conciencia de sí y en los eventos históricos. Lo secular es la leña que enciende el fuego.

Inserto en un contexto secular se encuentra el estilo de vida de aquellos llamados a la vida “consagrada” y la profesión d vivir con radicalidad el Evangelio por medio de los votos de pobreza, castidad y obediencia. El Concilio Vaticano II llama a esta vida “signo preclaro del Reino de los Cielos” en el mundo (PC 1); su razón de ser tiene algo que ver con el fuego, la energía, el entusiasmo y la alegría (Is 60,1-3). Si se necesita el fuego es porque hay mucha oscuridad en la comprensión y la visión.

El fuego no existe para sí mismo; es compartido, es abnegado, es vivificador. De forma similar la vida consagrada no existe para sí misma, refugiándose y protegiéndose a sí misma de los crueles vientos del secularismo. No esconde la lámpara bajo el celemín sino que alumbra en una dirección, hacia la luz al final de un túnel. ¿Cuál podría ser el papel de la vida consagrada en el secular mundo contemporáneo? El papel de quienes se encuentran en la vida consagrada no sería el de separarse de lo secular, reforzando el dualismo entre lo sagrado y lo profano; sino más bien el de insertarse y abrazar la realidad secular, compartiendo “las aspiraciones y los anhelos” de todo hombre y mujer (GS 4). Los institutos seculares, a pesar de ser otra realidad, comparten esta misma dimensión, aunque en el mundo y para el mundo (PC 11)

El secularismo sostiene en alto una atractiva antorcha. Muchos se sienten atraídos por su brillo. Por otro lado, la vida consagrada y los institutos seculares, animan a otros a descubrir por sí mismos el fuego interior y a usar esa energía para transformar el mundo y juntos construir la Ciudad de Dios (GS 39). ¿Es posible un diálogo y un compromiso entre dos visiones del mundo opuestas? El mismo Jesús deseaba que el mundo estuviera ardiendo (Lc 12,49). Los agustinos, tanto religiosos como seculares, tenemos la suerte de tener un escudo con un corazón en llamas.

La pregunta es ¿estamos nosotros ardiendo? ¿está prendiendo este fuego?

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5 - ¿Qué te motiva levantarte en la mañana?
Identidad vs. Trabajo

"Lo primero por lo que se han congregado en comunidad es para que vivan en la casa unánimes y tengan una sola alma y un solo corazón orientados hacia Dios ".

Regula 2

El fin de la Orden consiste en que, unidos concordemente en fraternidad y amistad espiritual, busquemos y honremos a Dios, y trabajemos al servicio de su pueblo...

Const. 13

La motivación se trata de supuestos procesos impulsores y orientadores que resultan determinantes para la elección y para la intensidad de la actualización de las tendencias de la conducta. Las variables motivacionales intervinientes deben explicar por qué un hombre se comporta en determinadas circunstancias precisamente de este modo y con esta intensidad.

Tanto la Regla como el n°13 de nuestras Constituciones nos invitan a mirarnos frente al espejo de nuestra vida: nuestra santificación pasa por nuestro aporte a la comunidad como buscadora de Dios, nuestro trabajo se enriquece y debe ser fruto de la experiencia comunitaria.

Por tanto al levantarte en la mañana ¿qué es lo primero que te viene a la mente?
¿cuáles son las variables motivacionales más fuertes en tu experiencia actual de vida?
¿Ayudan estas variables al fin de la Orden? recuerda que las variables motivacionales marcan la tendencia de nuestra conducta, es decir ¿me levanto por inercia a hacer lo que tengo que hacer?
¿qué es lo que me empuja cada mañana, las satisfacciones del trabajo o lo propio de mi consagración?
¿El trabajo es más importante que mi vida comunitaria?
¿Mi vida consagrada es satisfactoria o se ha convertido en una carrera de resistencia?

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4 - LA VIDA INTELECTUAL

"Bene vivit, bene orat, bene studet".

De ordine I, 19, 51

Además, el estudio contribuye en gran manera , como enseña nuestro Padre san Agustín , a la formación intelectual y al perfeccionamiento de la propia vida humana y religiosa, pues favorece el diálogo comunitario y nos prepara de la forma más adecuada para ejercer con la mayor eficacia el servicio del apostolado que nos encomienda la Iglesia, a la que compete la evangelización de la cultura . La Orden, por tanto, debe estar dispuesta a prestar el servicio del estudio como una dimensión específica de su compromiso pastoral.

Const. 124

Agustín vivió una vida muy ocupada como pastor, aun así encontraba tiempo para leer, reflexionar y escribir, y este es nuestro modelo de vida religiosa. Sin embargo, el estudio no queda limitado a la obtención de cualificaciones académicas. Es necesario que nos interesemos por el mundo que nos rodea para poder relacionar nuestro trabajo pastoral y nuestra vida religiosa con las vidas de las sociedades en las que vivimos. Esto es especialmente urgente en un mundo en el que la educación ya no queda reservada para una élite.

¿Es posible que alguien trabaje en una parroquia y tenga al mismo tiempo una vida de estudio?

¿O acaso debemos dejar el estudio sólo para el tiempo de la formación inicial y para aquellos que en ella enseñan?

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3 - EQUILIBRIO ENTRE ACCIÓN Y CONTEMPLACIÓN

"Nadie debe estar tan embebido en las cosas de Dios que se olvide de los hombres, sus hermanos. Ni tan inmerso en las cosas de los hombres que se olvide de las cosas de Dios. El amor de la verdad requiere un ocio santo. La necesidad del amor exige un negocio/trabajo justo..."

Civ Dei 19,19

A lo largo de la historia de la Orden, también es manifiesta para todos la vocación contemplativa, fundada en la doctrina de san Agustín y en plena consonancia con las raíces eremíticas, que con razón debe ser aceptada y venerada como patrimonio de la tradición agustiniana. Nuestro santo Padre enseña que el religioso, buscando continuamente el ocio santo, no deseando otra cosa que amar con un corazón indiviso a Dios, que habita en el hombre interior, reconociéndose imagen de Dios, se ha de trascender a sí mismo para unirse a Él. Sin embargo, este ocio santo no llegue a ser tal, que se abandone el amor al prójimo, porque, según el pensamiento de san Agustín, el amor al prójimo y el amor a Dios forman una unidad indivisible.

Const. 5

Siempre desde su experiencia vital reflexionada, la palabra de Agustín resulta luminosa como pocas en este aspecto. Y necesaria hoy más que nunca. El equilibrio entre acción y contemplación, simbolizado en la tensión dialéctica entre el “filósofo” y el “revolucionario”, entre el “orar” y el “hacer”, sigue siendo un dilema importante.

¿Quién, en el conflictivo y acelerado mundo actual, no se ha sentido perplejo ante esta alternativa? ¿Quién no ha comentado, o incluso criticado, la actitud de hermanos que no tienen tiempo para rezar ni estudiar por culpa de sus tareas educativas o pastorales, y la de otros hermanos que rezan mucho, pero nunca están disponibles para asumir tareas ni dentro ni fuera de la comunidad?

¿Entendemos como Agustín que orar y trabajar son dos formas inseparables de amar?

El activismo o el espiritualismo nos impiden vivir y testimoniar el equilibrio entre la acción y la contemplación? ¿Cómo y por qué?

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2 - POBRES QUE COMPARTEN SUS BIENES (27 Nov)

En la milicia cristiana no van a humillarse por piedad los ricos, para que se engrían por orgullo los pobres. No es de recibo que en esta vida, en la que se hacen laboriosos los senadores, se hagan ociosos los obreros; y que aquí, adonde llegan los señores de las haciendas, dejando sus comodidades, se hagan exigentes y cómodos los simples campesinos.

De Opere Monachorum 25,33

Mediante la comunión de bienes damos testimonio de que estamos inmersos en un amor tal que ya no busca lo propio, sino más bien lo común, y antepone lo común a lo propio y no al revés. De donde se sigue que la mayor riqueza de la comunidad agustiniana es “la grande y abundantísima riqueza común, que es el mismo Dios”. Debemos, por tanto, cultivar rigurosamente la pobreza y expresarla en formas nuevas más adecuadas a la comprensión de la sociedad moderna o a las diversas culturas. No basta depender del permiso del Prior en el uso de los bienes, sino que es preciso que seamos pobres “realmente y en el espíritu” (cf. Mt 5, 3), ya que nuestro tesoro está en el cielo (cf. Mt 6,20).

Const.66

La unidad de almas y corazones en comunidad se está fundamentada en la búsqueda del bien común. Compartir los bienes materiales en común es sólo un primer paso que inicia y expresa la dinámica de una vida en común. Pero compartir también prepara y educa el corazón para dejar a un lado el amor a lo privado que nos priva de la comunión con los demás (Gen ad lit. 11,15,19).

Nuestra vida agustiniana abraza la pobreza como una disposición del corazón libre del deseo de las cosas materiales (CC 65) y expresa esta libertad en la medida en que es capaz de compartir también otros bienes como sueños, proyectos, relaciones, misiones, tareas, problemas, dones espirituales e intelectuales, etc.

¿Qué bienes – materiales o de otro tipo – no me siento capaz de poderlos compartir con la comunidad?

¿Todavía es válido el criterio de que nuestras comunidades tendrían que “mantener un nivel de vida algo más modesto que el de la gente a quienes se dirige nuestro servicio”.(CGI74, 77)?

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1 - HACERNOS μόνος (13 Nov)

A los que viven en unión de tal manera que no son sino uno solo, se les puede llamar con precisión "μόνος”

Comentario al Salmo 132, 6

Para promover esta profunda comunión de mente y corazón entre los Hermanos en la comunidad, hemos de tener en cuenta que nuestras relaciones personales requieren las mismas cualidades que valen para todas las relaciones genuinas entre los hombres. Una comunicación sincera es condición esencial para que se fortalezca la vida fraterna en la comunidad.

Const. n. 110

El modo de vida agustiniano pone en primer término la tarea de hacer de los diversos individuos, distintas inquietudes, almas, deseos y corazones, uno solo. Se aplica el término uno (μόνος - μοναχος - monje) no tanto porque la persona viva asilada, ni porque haya alcanzado un cierto equilibrio y unidad en sus pasiones y voluntad. La persona es μόνος / monje en la medida en la que se va haciendo uno con los otros miembros de la comunidad; en la medida en la que los muchos se hacen uno.

A la luz del comentario al salmo 132 las comunidades agustinianas, en las que la diferencias convergen en la unidad, ofrecen una luz de esperanza a un mundo en el que las diferencias generan las heridas de la división.

¿La gente nos ve como frailes individuales o como una comunidad?

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A TODOS LOS MIEMBROS DE LA ORDEN

Queridos hermanas y hermanos:

Como sabéis, el Capítulo General ordinario comenzará en la fiesta de san Agustín del próximo año, 2013. Con el fin de preparar este significativo acontecimiento en la vida de la Orden, el Consejo general ha nombrado una Comisión especial para reflexionar con nosotros sobre los desafíos importantes que la Orden debe encarar, y para buscar modos de continuar la renovación de nuestra vida, de modo que podamos actuar de un modo eficaz en el servicio al mundo.

Hoy, fiesta de Todos los Santos de la Orden, comenzamos a enviar una serie de reflexiones, que serán en total 16, y que han sido preparadas para implicar a todos los miembros de la Orden en el proceso de preparación. Esperamos que muchos decidirán tomar parte respondiendo a las reflexiones y cuestiones que vamos a enviar en los próximos meses. Esperamos que estas reflexiones, breves en su formato, per significativas en su contenido, puedan ayudar a promover una reflexión personal y un diálogo comunitario. Están organizadas en torno a tres temas principales: identidad, estructuras de la Orden, y misión / apostolado.

A los Superiores Mayores pedimos que se esfuerzan de veras en comunicar estas reflexiones a todas las comunidades de vuestras Circunscripciones. E invitamos a individuos y comunidades a responder, bien por correo electrónico, cap2013 , o mejor, compartiendo las respuestas en el blog creado al efecto va al blog , pues aquí se pueden leer las respuestas de los demás, y este modo es un incentivo ulterior para otras consideraciones sobre la materia en cuestión.

La primera reflexión, enviada junto con este mensaje, es sobre la naturaleza de nuestra llamada a vivir como UNO, en unidad. Con vuestra activa participación, con vuestra oración, y con el diálogo en comunidad, podemos enriquecernos todos con el don que nos ha sido dado a través del Espíritu Santo, que ha inspirado a los agustinos a través de los siglos a ser auténticos promotores de unidad con todos los que creen en Jesucristo.

Feliz fiesta para todos, un fraterno abrazo,

Fr. Robert F. Prevost, O.S.A.
Prior General

Rome, 13 de noviembre de 2012
Fiesta de Todos los Santos de la Orden


A TODOS LOS SUPERIORES MAYORES DE LA ORDEN

Preparación del próximo Capítulo General Ordinario 2013

Roma, 19 de octubre de 2012

Queridos hermanos:

Como sabéis, el próximo año nos corresponde celebrar un nuevo Capítulo General Ordinario. Más adelante haremos la convocatoria oficial. Pero pensamos que ahora es oportuno informar de algunos detalles, como puede ser la fecha de comienzo, para que cada uno pueda ir haciendo los preparativos necesarios, tales como preparar la propia agenda y la elección de los definidores del Capítulo, según el n. 420 de las Constituciones.

El Capítulo comenzará en Roma el 28 de agosto de 2013, solemnidad de nuestro Padre san Agustín, con una concelebración eucarística en la Basílica de San Agustín in campo Marzio, y los trabajos del Capítulo se desarrollarán en nuestra sede de Santa Monica de Roma.

El Consejo General cree oportuno recordaros que debéis informar de todo ello a los miembros de vuestra Circunscripción, para que se pueda cumplir cuanto establecen nuestras Constituciones en el n. 412 sobre el envío de observaciones y propuestas que se estime oportuno hacer para el bien de la Orden.

Uno de los temas de estudio del Capítulo será el documento aprobado por el Capítulo Intermedio del 2010, celebrado en Filipinas, que deberá ser completado con las observaciones de Circunscripciones y comunidades, y las respuestas al cuestionario que lo acompañaba.

Para el envío de observaciones, sugerencias y respuestas al cuestionario hay tiempo hasta el 31 de marzo de 2013.

Al mismo tiempo, os recuerdo que el Consejo general ha nombrado una Comisión especial que ayude a preparar el Capítulo general. Esta Comisión ha creado un blog que pueda ser el cauce de opiniones y pareceres. Invitad a los hermanos a leedlo y a participar en él. Se puede ver en la página de la Orden (www.augustinians.net).

Esperamos que con la colaboración de todos, el Capítulo pueda conseguir sus objetivos de promover y fortalecer la vida de la Orden. Gracias por vuestra atención, un abrazo fraterno,

P. Robert F. Prevost
Prior General OSA

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