Categories: De la Orden
      Date: May 28, 2011
     Title: Mons. Miguel Olaortua Laspra, O.S.A
Toma de posesión del nuevo obispo del Vicariato Apostólico de Iquitos
Perú, 27. Mayo 2011


La ceremonia tuvo lugar en el estadio de fútbol "Max Augustín", con la presencia del Nuncio Apostólico de Su Santidad en el Perú, 18 obispos de diferentes jurisdicciones eclesiásticas del país, el Prior General de la Orden de San Agustín, el Prior Provincial de la Provincia Agustiniana del Santísimo Nombre de Jesús de Filipinas, los Superiores de las Circunscripciones Agustinianas del Perú, sacerdotes, religiosos, religiosas y miles de fieles de las parroquias del Vicariato.

Con una suave llovizna que acompañó toda la ceremonia, se realizó la Toma de Posesión del nuevo Obispo del Vicariato Apostólico de Iquitos, Mons. Miguel Olaortua Laspra. Este Vicariato ha sido encomendado a los Agustinos de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de Filipinas desde el año 1900 cuando era aún la Prefectura de San León del Amazonas.

La ceremonia de más de tres horas, comenzó a las 6:15 de la tarde y culminó a las 9: 30 de la noche. Estuvo llena de mucho colorido amazónico y emotividad ya que, además, incluía la despedida de Mons. Julián García Centeno, OSA, quien, durante veinte años, ha sido el obispo del Vicariato y que deja el cargo en manos de Mons. Miguel Olaortua.

Hay que resaltar la presencia de la juventud de los colegios parroquiales quienes formaron el río por el que pasó la canoa donde estaban embarcados Mons. Julián y Mons. Miguel al inicio de la ceremonia, además de la representación escénica del trabajo realizado con el Plan Pastoral que busca una Iglesia de comunión y participación.

El Nuncio de Su Santidad en Perú, Mons. Bruno Musaró, leyó las letras apostólicas y saludó al nuevo obispo al tiempo que agradeció al anterior su entrega y dedicación. Seguidamente, Mons. Julián entregó el báculo de pastor al Mons. Miguel e intercambió su sede con el mismo. A partir de ese momento, el nuevo obispo presidió la Eucaristía. Acto seguido, tomó la palabra Mons. Miguel Cabrejos, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, quien hizo una descripción de la Biografía de Mons. Miguel Olaortua, destacando su implicación en el campo de la educación y de la pastoral juvenil en su trayectoria al mismo tiempo que le daba la bienvenida a la Conferencia Episcopal.

La procesión de la Palabra se hizo con danzas típicas y trajes de muchos colores. La primera homilía de Mons. Miguel sirvió para acercar al nuevo Pastor con su pueblo y en la misma indicó que quiere conocer a su pueblo para poder quererlo, para poder amarlo, ya que nadie ama lo que no conoce. El lema episcopal de Mons. Miguel es "Dame Señor lo que me pides" de San Agustín.

Siguió la Eucaristía con el credo y las peticiones para pasar después a las ofrendas, momento muy significativo y emotivo de la ceremonia. Representantes de todas las edades e instituciones ofrecieron unas 12 realidades de la Iglesia de Iquitos simbolizadas en objetos típicos de la región.

A la hora de la comunión la lluvia se acentuó, pero no impidió que los 40 sacerdotes concelebrantes, de Iquitos y Perú, distribuyeran con una magnífica organización, la comunión por las gradas, acompañados cada uno por dos acólitos. Los seminaristas y algún sacerdote se encargaron de llevar a cabo el desarrollo de la ceremonia y de acolitar en el altar.

Finalizada la Sagrada Comunión, el nuevo Obispo bajó del altar y se acercó a la imagen de la Inmaculada Concepción, situada al pie del mismo para hacer una breve oración en silencio que acabó con el canto del Magnificat entonado por todo el pueblo. Seguidamente, dio personalmente las gracias a todos los Obispos citándoles uno por uno, al Padre General, Provinciales, Vicarios Regionales, autoridades civiles, militares y religiosas. Tuvo también palabras de agradecimiento a todos los presentes, especialmente a los que colaboraron en la organización y desarrollo de la ceremonia. Agradeció personalmente a los jóvenes el haber aguantado la lluvia significando que es muestra de amor y cariño a la Iglesia de Jesucristo. A todos agradeció la calurosa acogida y les abrió su corazón.

Finalmente, se impartió la bendición, se brindó con el masato y se sacaron las fotografías de todos los obispos y sacerdotes. También se sacó una fotografía de los obispos y sacerdotes agustinos.

Los obispos y sacerdotes se retiraron hacia la sacristía, mientras que Mons. Julián, Mons. Miguel y el Vicario Miguel Fuertes, salieron más despacio, saludando a la gente que impedía su caminar hacia la sacristía.

Tras despojarse de las vestiduras eclesiásticas, los obispos acompañados por el P. General y Provincial, junto con algunos sacerdotes del Perú, se trasladaron a la sede del Vicariato para culminar la jornada con una cena-picoteo de hermandad.

Mucho calor y emoción es lo que se vivió en esta ceremonia de toma de posesión. Que la lluvia, signo de la bendición de Dios en la tradición bíblica, sea signo de progreso y bienestar para esta nueva andadura del Vicariato.

Desde aquí le deseamos lo mejor a Mons. Miguel y pediremos al Señor para que acompañe su labor en la capital de la Amazonía peruana.


Fr. Antonio Lozán Pun Lay