Categories: De la Orden
      Date: Jan  4, 2017
     Title: 50 aniversario de presencia agustiniana en Panamá

El día 28 de diciembre de 2016, se reunieron en la casa del noviciado de Penonomé (Vicariato de Panamá) alrededor de 300 personas venidas de todos los lugares de presencia agustiniana.

La reunión de tantos hermanos estaba programada para el acto de Acción de Gracias, es decir la celebración de la Eucaristía, como clausura de la celebración de estos 50 años en los que Dios ha bendecido a la Orden en este lugar especial de nuestra tierra.

A las 10 y pocos minutos iniciamos la procesión de los concelebrantes hacia el altar. La misa la presidió el arzobispo de la ciudad de Panamá, el agustino, José Domingo Ulloa, y le acompañaron muchos hermanos en la concelebración. Entre ellos el cardenal Mons. José Luis Lacunza, agustino recoleto, el obispo Mons. Manuel Ochogavía, agustino, el obispo de Penonomé Mons. Ceseño Edgardo, el Prior General de la Orden, el Prior Provincial, el Vicario del Vicariato y muchos hermanos (entre los que se encontraban los consejeros de la Provincia Matritense y del Vicariato). La homilía corrió a cargo de Mons. Manuel Ochogavía, y el coro de las monjas agustinas de vida contemplativa se encargó de la música.

Las palabras dirigidas por el cardenal, los obispos o Superiores Mayores al finalizar la Eucaristía, en medio de un acto cultural muy ameno, coincidieron en varios puntos: la importante labor realizada por los primeros agustinos, quienes supieron encarnarse en esta cultura, y por la gente del pueblo que les recibió con inmenso cariño. La generosidad en el trabajo. La suerte de haber comnenzado la obra en Chitré. La bendición de Dios que nos ha mandado y continúa enviándonos un número importante de vocaciones, el testimonio de los religiosos...

Todos agradecemos a quienes han hecho posible esta realidad. A los hermanos de la Provincia Matritense que han servido en estas tierras y a quienes continúan sirviendo. A los hermanos autóctonos que han sabido escuchar y leer el mensaje y hacerlo suyo. Hoy son ellos quienes llevan la luz del Evangelio y el anuncio en la mayor parte de actividades. Y un gracias al Señor de la vida que siempre ha acompañado esta obra con la presencia del Espíritu para guiar y fortalecer a los hermanos agustinos.

Felicidades a todos los hermanos del Vicariato y de la Provincia matritense.