Categories: De la Orden
      Date: Aug 16, 2011
     Title: A los jovenes agustinianos del mundo
¡BIENVENIDOS A MADRID!
¡BIENVENIDOS A LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD!


Este año el tema de la Jornada Mundial de la Juventud es: “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (cf. Col 2,7). En nombre de cuantos han trabajado para organizar las actividades de estos próximos días, y citando al santo Padre, el Papa Benedicto, uno mi voz para deciros a cada uno de vosotros: “Os invito a este evento tan importante para la Iglesia en Europa y para la Iglesia universal. Además, quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros” (del mensaje del papa Benedicto XVI para la 26 Jornada Mundial de la Juventud).

Miembros de muchos grupos agustinianos de jóvenes han venido para tomar parte en la JMJ como seguidores de Cristo, y también como herederos espirituales de san Agustín, como amigos que han descubierto la alegría de vivir en amistad y de crear comunidad como un estilo de vida. Para san Agustín, el sentido de la vida se encuentra frecuentemente en y con los amigos, y la experiencia de la amistad se convirtió para Agustín en un importante elemento de su continua búsqueda de caminos para entender el misterio de la presencia de Dios en la vida humana.

La celebración agustina de estos días empezó con la liturgia de la renovación de las promesas bautismales, como signo de nuestro desiderio de renovar nuestra fe en Jesucristo, y de unirnos más a toda la Iglesia en la proclamación de nuestra fe durante los próximos días, y en en toda nuestra vida. El agua con la cual todos los participantes fueron bendecidos, y signo del bautismo, el inicio de nuestro camino de fe, nos ha recordado del compromiso de vivir y proclamar la fe en todo momento, especialmente delante de los desafíos de la vida. Una reflexión sobre el martirio, y en particular los mártires agustinos españoles del siglo XX, nos animó a ser valientes discípulos de Cristo, y a participar en la Jornada Mundial de los Jóvenes con entusiasmo, recordando que formamos parte de la Iglesia universal.

A los que no han podido venir a Madrid, queremos invitaros que participéis con todos los que están reunidos durante estos días, especialmente con vuestra oración. Todos somos seguidores de Jesucristo, y como agustinos, queremos vivir nuestra fe construyendo y promoviendo la comunión de vida con todos.