Categories: De la Orden
      Date: Aug  5, 2011
     Title: Buscamos Justicia y Paz

Conferencia agustiniana de Justicia y Paz. Philadelphia, Estados Unidos, 18-22. Julio 2011



Entre los días 18 – 22 de julio se celebró el congreso de Justicia y Paz de la Orden en la Facultad de Derecho de la Universidad de Villanova (USA). Participaron alrededor de cuarenta personas, entre religiosos y laicos. El acontecimiento, preparado por el Secretariado de J&P de la Orden, fue organizado por un equipo local dirigido por Jack Deegan O.S.A. con sus ayudantes Andrés Slike, Ana Murphy y Ellen DeCarlo. El lunes, día 18, por la mañana, la doctora Barbara Walls, Vicepresidenta de la Universidad para la Misión y el Ministerio, dictó la primera conferencia. Hizo una breve descripción de la Historia de la enseñanza social de la Iglesia Católica, acentuando la necesidad de que seamos administradores de toda la creación como ha sido hecha por Dios y por tanto hecha para ser redimida; esto dio un sustrato teológico a todo lo que seguiría durante los próximos cinco días. Después de la teoría Shaun Ferris, de parte de los Servicios de Ayuda Católicos (CRS, en inglés), presentó un ejemplo de aplicación práctica. Shaun explicó cómo el CRS trabaja en asociación con las estructuras locales, nacionales e internacionales de la Iglesia para ayudar al pobre y vulnerable más allá de nuestras fronteras. Shaun dijo que el trabajo de ayuda es vital, y que organizaciones nacionales pueden presionar a grupos nacionales mientras que organizaciones internacionales, como los Agustinos, pueden presionar a grupos internacionales.

El martes los participantes fuimos a Filadelfia y, después de una visita a la vieja cárcel estatal -un modelo que se hizo estándar para prisiones en el mundo entero– tuvimos el almuerzo al aire libre, disfrutado cerca del Museo de arte. Acto seguido fue la visita a la campana de la libertad, momento de reflexión y educativo, que aprovechamos para recordar el importante derecho que tenemos todos los seres humanos a ser libres. ¡La fuerte ola de calor del verano influyó en el siguiente movimiento: comprar el helado! A continuación, Michael DiGregorio OSA dirigió el grupo hacia el santuario agustiniano nacional de santa Rita, un centro de reconciliación y un refugio de paz para una ciudad atareada y, en ocasiones, violenta. Desde allí nos fuimos a la iglesia de san Agustín donde, además de la visita a esta primera iglesia agustiniana en los Estados Unidos de América, hubo dos presentaciones: una de las hermanas religiosas que trabajan en el “Lugar del Alba”, una casa para las mujeres víctimas del tráfico humano; otra, hecha por Jack Deegan y Andrés Slike sobre ADROP (Defensa Agustiniana de los Derechos de los los Pobres). Después de la merienda-cena, generosamente ofrecida por nuestros hermanos en la parroquia, el grupo se dirigió a una clínica patrocinada por ADROP en la que trabajan médicos estudiantes de la Universidad de Villanova ayudando a inmigrantes pobres o sin seguro médico. El papel de ADROP consiste en detectar las necesidades para solucionarlas con los voluntarios expertos que puedan responder de manera apropiada.

El miércoles y el jueves por la mañana Francisco O'Connaire OFM presentó la espiritualidad del promotor de Justicia y Paz, con la orientación práctica acerca de cómo integrar el trabajo en la vida diaria. Leímos un artículo acerca de la práctica y los componentes esenciales necesarios para este ministerio. Después del almuerzo un profesor y un grupo de estudiantes de la Escuela Preparatoria de san Agustín de la Provincia de Villanova, presentaron el trabajo que ellos hacen para ayudar a tomar conciencia del tráfico humano y para ayudar a sus víctimas. Respondiendo a la invitación que el Secretariado de J&P de la Orden ha hecho de centrarse en este tema, la escuela ha establecido un grupo de trabajo para colaborar con otras agencias en la lucha contra el crimen (trata y tráfico de personas) que más rápidamente crece ahora en el mundo. Esto ayudó a ver a los promotores de J&P que ellos no tienen que abrumarse por los problemas a los que ellos se enfrentan sino que, más bien, están en una posición cuya función es animar a muchos otros a actuar.

Después, Robert Deweke OSA y Jean Soto hicieron una presentación a través de imágenes sobre la triste realidad de las ciudades del Paso, Texas y Juárez en México, dividido por fronteras nacionales y matanzas unidas, en parte, al tráfico de drogas.

Durante la mañana del viernes, después de una breve presentación hecha por el P. Alejandro Moral en nombre del Secretariado de Justicia y Paz, estudiamos, distribuidos en grupos lingüísticos, el primer esbozo del Manual de Justicia y Paz pedido por el Capítulo General Ordinario de 2007. En la puesta en común de los grupos, se indicaron algunas orientaciones que deberán tenerse en cuenta a la hora de desarrollar el texto. Los secretarios de los grupos enviarán al Secretariado de la Orden las sugerencias e indicaciones que se hicieron en los grupos para el trabajo de la redacción final del texto.

Después de la Eucaristía conclusiva, anticipada al final de la mañana y presidida por el P. Vicario General de la Orden, Michael Di Gregorio, y el almuerzo, Emeka Obiezu OSA explicó su nueva posición, como representante de la Orden a tiempo pleno en las Naciones Unidas, en Nueva York. Emeka nos pidió informarle de cualquier trabajo que las circunscripciones o los grupos hagan en el tema de Justicia y Paz. Está trabajando para intentar realizar el deseo del P. General y Consejo de obtener el status de ECOSOC para la Orden de modo que la organización no gubernamental de la Orden pueda influir en la parte política. A continuación presentó su trabajo Peter Emoit OSA, que lleva a cabo en Ishiara (Kenya), donde él, junto con los feligreses, está desarrollando varias proyectos de agricultura y de saneamiento de agua.

Paul Morrissey OSA y su equipo de laicos tuvieron la última intervención del congreso. Presentaron el proyecto Adeodatus que es un servicio que se hace en la prisión. Un antiguo preso hizo una breve exposición conmovedora sobre cómo este proyecto le ayudó a cambiar su vida.

Cada día fue vivido dentro de un marco de rezo diario y Eucaristía. El viernes por la noche terminamos con una cena y una fiesta, teniendo la posibilidad de celebrar todo lo que había sido vivido a lo largo de los días pasados: ideas, percepciones, experiencias y nuevas relaciones que están obligadas a dar mucho fruto.

 

Gianni Notarianni OSA